Proyecto | Personas VIH positivas se movilizan al Congreso para pedir la sanción de la nueva ley


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Personas viviendo con VIH de diferentes edades, provincias y organizaciones se movilizan desde este mediodía frente al Congreso para reclamar la aprobación de la nueva ley de VIH que tiene previsto tratar hoy el Senado, en el marco de un colorido acto cuyo escenario cedieron por momentos a las familias que aguardan la aprobación de otra norma, la de oncopediatría.

"Este proyecto de ley viene a atacar las dos barreras principales que tiene la respuesta al VIH en la Argentina que son la pobreza y la discriminación, con acciones concretas como una pensión no contributiva, un régimen especial previsional para las personas que no lleguen a cumplir los años de aporte o políticas específicas que prohíban la discriminación", dijo a Télam Matías Muñoz, coordinador del capítulo Argentina de la Alianza Mundial contra el Estigma y la Discriminación Asociados al VIH mientras los parlantes reproducían clásicos de la cumbia que a todos ponían a bailar.

El día de sol radiante, con una temperatura inusualmente alta para esta época del año, contribuyó para que más gente se acercara al sector de la Plaza de los Dos Congresos, sobre Avenida Entre Ríos, donde se instaló un gran escenario y una pantalla gigante que retransmitía lo que ocurría en el recinto.

Rodeando la tarima, se instalaron gazebos de algunas de las organizaciones que forman parte del convocante Frente Nacional por la Salud de las personas con VIH, tales como Ciclo Positivo, la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (Rajap), la Red Nacional de Personas Viviendo con VIH, la Alianza Mundial contra el Estigma y la Discriminación Asociados al VIH, entre otras. Y también el Inadi tuvo un puesto de información.

Si bien el clima era de mucho festejo anticipado -con música sonando, banderas al viento, risas, baile y activistas "montados" como si se aprestaran a desfilar en la marcha del Orgullo-, en varios tramos de los discursos fueron apareciendo reiteradamente las lágrimas y no siempre de emoción, al evocar a las y los militantes de esta reforma que fueron quedando en el camino, algunos de ellos como consecuencia de la pandemia del Covid-19.

Por su parte, José María Di Bello, de la Fundación Efecto Positivo (GEP), afirmó que "ninguna ley de ningún otro lugar del mundo" contiene "todos los aspectos de protección social que incluye nuestro proyecto" y el hecho de aprobarla "nos pone nuevamente en la vanguardia de la avanzada en la conquista de derechos" en materia de VIH.

El histórico activista aseguró que en estos ocho años de lucha desde la redacción del proyecto, éste "evolucionó" al calor de las mismas circunstancias "y a partir de una situación terrible como fue la quita de las pensiones no contributivas a las personas con VIH durante el macrismo" se incorporó un régimen nuevo para personas positivas, "porque nos dimos cuenta que no podían depender de la voluntad política del gobierno de turno" y debían formar parte de la letra de la ley bajo una denominación específica.

"Durante estos años hemos avanzado mucho a nivel de tecnologías médicas y eso nos ha dado una sobrevida, pero con ella vinieron un montón de otros impactos, que tienen que ver con lo social y laboral, y a eso le estamos dando respuesta con esta ley. Yo soy un convencido de que va a salvar muchas vidas", dijo.

A su turno, Andrea Rotela, de Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH/SIDA (ICW), contó qué suele contestar cuando las personas le preguntan "para qué queremos una nueva ley si ya tienen una ley" que incluye el acceso gratuito a la medicación: "sí, tenemos una ley 100% paliativa, pensada para acompañarnos a una muerte más digna" pero hoy que la condición de persona positiva se asemeja a sobrellevar una enfermedad crónica y que se ha demostrado que indetectable es igual a intransmisible, "necesitamos otras cosas, una ley como esta, con enfoque de derechos humanos, con perspectiva de género, con una capitulo específico sobre mujeres y personas gestantes".

Entre los manifestantes estuvieron los amigos Lucas, Marian y Timi, que se vinieron desde Córdoba para "acompañar en la vigilia y mostrar que estamos acá, que somos visibles y que necesitamos una nueva ley urgente".

Ataviado con unos tacos aguja bordados de lentejuelas doradas y su catsuit negro rematado en una elevada corona roja cubierta de piedras labradas, Lucas asegura que "falta más trabajo en conjunto" entre las organizaciones de todo el país, para alcanzar "una mayor visibilidad"

"En este mes tan importante para nosotros -después de 53 años de la revolución de Stonewall en Nueva York que inició una persona negra, trans y VIH positiva- es muy importante estar acá, en la calle, con este nuevo desafío que nos pone por delante la identidad política", afirmó Timi, de cabellera rosa y con un complejo maquillaje artístico cubriendo su ojo izquierdo y parte de su rostro.

Por su parte, la directora nacional de Políticas y Prácticas contra la Discriminación Inadi y activista trans Ornella Infante, sostuvo que la expectativa, a partir de la sanción de esta ley, es que "el Estado argentino comience a pagar de una buena vez la histórica deuda que tiene con el sector".

"Nosotras lo que tenemos que lograr también es la aprobación de la ley integral trans para que nos garantice también el contexto general de tener la inclusión, la igualdad de oportunidades que tienen otras poblaciones, no sólo las que conviven con VIH porque hay un sector que no es positiva y le tenemos que dar todas las herramientas para prevenirlo", dijo. (F/AT)


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